La ceremonia religiosa es el corazón de toda boda, el instante donde dos almas se unen bajo la mirada de Dios. con sutileza y respeto la emoción envuelve a los novios, mientras el altar, las flores y la luz natural crean una atmósfera de paz y devoción. Cada imagen se convierte en testimonio visual de un compromiso eterno, reflejando la espiritualidad y la conexión que da inicio a una nueva vida en pareja.
